Cómo comportarse en la Red

Una marca no sabía cómo comportarse en la Red. Nadie le había explicado que Twitter era para conversar, que podía estar geolocalizado en Google Maps, que Tuenti era una red social de jóvenes españoles, que los vídeos en YouTube debían invitar a la suscripción del canal, que lo de las fotos el Flickr era también una manera de compartir y relacionarse, que esas direcciones tan raras de Twitter eran direcciones acortadas en Bit.ly, ni se imaginó que después de conseguir cientos de seguidores le iban a empezar a cobrar en la web que le daba espacio para crear su comunidad virtual gratuita ni que en Facebook se podían hacer listas para que sus mensajes no los viera todo el mundo ni que pagar el sem te mejoraba el seo ni que había que ofrecer valor...

Tampoco sabía que en internet las mentiras se cogen demasiado rápido, que la interacción en tu web posicionaba en Google, que podía monitorizar todas sus redes desde una sóla web (Hootsuite), que podía gestionar el correo electrónico con Mailchimp, que Facebook le iba a obligar a convertirse en página perdiendo privilegios, que un colega iba publicar la foto del director de la empresa de aquella manera, tampoco sabía del "efecto streisand", cuando en un intento de ocultar o censurar información llevó a dicha información a ser divulgada de forma infinitamente mayor a la pretendida... y había más cosas, relacionadas directamente con la imagen de marca, la creatividad, la comunicación...

 

Y no le dio tiempo a aprenderlo.

 

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